domingo, 21 de octubre de 2007

Visiones

Oigo el ronco chirriar de las mareas,
el dolor de los bosques creciendo.
Pantanos, desiertos, ciudad: urdimbre rota.
El cielo gime atravesado de pájaros.

Ya nadie vendrá, nadie abrirá la puerta.
El rocío cae y es un estigma en la flor,
la boca sin labios de un amante.
Hombre, insecto, brizna, nada
podrá aventar las sombras,
distinguir la claridad,refundar
esta mañana y sus milagros.

Un niño llora en la cuna.
Lo que ve
y lo que verá
jamás le dará consuelo.

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