jueves, 8 de enero de 2009

Fandangos de la Palestina

Quién sabe cuál es su destino
quién sabe lo que le tocará en suerte.

Cada uno tiene su camino.

Unos convierten la vida en muerte
otros sufren el dolor de estar vivos.

3 comentarios:

Pablo Terradillos dijo...

"yo soñé con aviones [...] si capturo al culpable de tanto desastre lo va a lamentar"
te quiero, mucho

María Socorro Luis dijo...

¿ su destino?...El de todos los pueblos machacados: sufrir el dolor de estar vivos.
Lo dice muy bien sl poema.
Saludos

Antonio Fassa dijo...

Bien cantao maestro. Fandangos como balas.
Salud y al cante.